DERMATITIS ATÓPICA Y STAPHYLOCOCCUS AUREUS

 

A. Sousa Basto - Médico Dermatólogo

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel, recurrente, caracterizada clínicamente por la presencia de lesiones inflamatorias en ubicaciones típicas, dependiendo de la edad del paciente. La enfermedad es altamente pruriginosa, especialmente en las zonas inflamadas. Se asocia frecuentemente a otras enfermedades de naturaleza atópica como la rinitis alérgica y el asma bronquial y en muchos casos existen antecedentes familiares de atopía. 

La dermatosis es multifactorial y es el resultado de la interacción entre factores de naturaleza genética, alteraciones estructurales de la capa córnea y factores modeladores de naturaleza intrínseca y medioambiental. La piel atópica es por tanto una piel genética y estructuralmente sensible y reactiva.

Entre los factores de naturaleza ambiental que pueden ejercer una acción importante en la evolución e intensidad del cuadro clínico destacan los agentes infecciosos y en particular el Staphylococcus aureus (SA)[1]. La colonización cutánea de la piel atópica por SA se observa en el 80 a 100% de los atópicos, mientras en los no atópicos esa colonización se sitúa entre el 5 y el 30%[2].

La deficiencia de los mecanismos responsables de la respuesta inmunitaria inmediata, como la reducción de la producción de péptidos antimicrobianos, la disfunción de los TLR (toll-like receptors), y la permeabilidad de la barrera cutánea [3], así como defectos de la inmunidad adaptativa (polaridade Th2), son los máximos responsables por la susceptibilidad de la piel atópica al SA [4].

La presencia del SA en la piel afectada y no afectada está siendo relacionada con la severidad de la enfermedad [5].

Alrededor del 30 al 60% de cepas del SA aisladas en pacientes con dermatitis atópica producen exotoxinas con propiedades superantigénicas, tales como las enterotoxinas A,B,C y D, así como la toxina-1 responsable del síndrome del choque tóxico. La presencia de anticuerpos IgE contra estas toxinas se correlaciona con la intensidad de las lesiones cutáneas [6].

Los niveles elevados de IgE y de eosinofilia periférica son indicadores de la polaridad Th2, característica de los atópicos, sugiriendo que las citocinas Th2 pueden favorecer la colonización de la piel atópica por el SA2.

La identificación de los superantígenos estafilocócicos y la acentuada colonización del SA en casos moderados y graves de desmatitis atópica, llegó a modificar alguno de los conceptos etiopatogénicos de la enfermedad [7]. El SA no actuaría como una causa principal, sino como un importante factor coadyuvante en la eclosión de las crisis y en su mantenimiento.

Todas las medidas que intentan la eliminación del SA de la piel lesionada y no lesionada, ejercen una importante acción preventiva de la irritación cutánea.
La plata es altamente eficaz contra bacterias Gram positivas y Gram negativas, así como sobre diversos hongos de género Cándida, máximos responsables por las denominadas dermatitis de pliegues o intertrigos [8].

 

La utilización de ropa impregnada con sales de plata ejerce una potente acción antibacteriana sobre el SA, constituyendo una importante medida, tanto desde el punto de vista preventivo como coadyuvante del tratamiento médico9,10,11.

El extracto de algas marinas extraídas de los mares gélidos del Norte (Ascophyllum nodosum), con su efecto antipruriginoso y antiinflamatorio, añadido a la plata constituyen una simbiosis perfecta. Las algas son extraídas y tratadas por procesos naturales, sin adición de productos químicos.

La ropa impregnada con plata y extracto de algas marinas está particularmente indicada en pieles sensibles e intolerantes, especialmente en pieles atópicas.

La acción antibacteriana de la plata también está indicada para la prevención de infecciones cutáneas en pacientes obesos, diabéticos e inmumodeprimidos, que constituyen grupos de riesgo en relación con las infecciones cutáneas. La eliminación de la flora bacteriana de los pies, responsable del mal olor, debido a su acción sobre componentes protéicos del sudor en individuos con hiperhidrosis plantar es otra de las indicaciones de este metal.

Debido a su potente acción antimicótica en los hongos de género Cándida, puede prevenir la dermatitis del pliegue inter y submamario, interglúteo y genito-crural, cuando se incorpora en sujetadores y bóxers (ropa interior).

La plata y el extracto de algas permanecen en las fibras después del lavado y no son absorbidas por el tejido cutáneo constituyendo un importante método profiláctico de la inflamación e infección cutánea en la medida en que normaliza la composición de la flora bacteriana fungicida de la piel.

 

[1] Lever R. Infection in atopic dermatitis. Dermatol Therapy 1996,1:32-37

[2] Breuer K, Haussler S, Kapp, Werfel T. Staphylococcus aureus: colonizing features and influence of an antibacterial treatment in adults with atopic dermatitis. Br J Dermatol 2002;147:55-61

[3] Alomar A. Dermatitis atópica y alteración de proteínas estruturales. Piel 2008;23,4:159-161

[4] Warner J.A., McGirt L.Y. and Beck L.A.. Biomarkers of Th2 polarity are predictive of staphylococcal colonization in subjects with atopic dermatitis. Br J. Dermatol 2009;160:183-185

[5] Gilani S.J., Gonzalez M., HusseinI et al. Staphylococcus aureus re-colonization in atopic dermatitis: beyond the skin. Clin Exp Dermatol 2005;30:10-13

[6] Breuer K., Wittman M., Bosche B et al. Severe atopic dermatitis is associated with sensitization to staphylococcal enterotoxin B (SEB) Allergy 2000;55:551-5

[7] Ribeiro D.P.N. e colaboradores. Prevalência da colonização por Staphylococcus aureus em pacientes com dermite atópica. Trab Soc Port Dermatol Venereol 2007;65,1:37-42

[8] Hipler U-C, Elsner P, Fluhr JW. A new silver-loaded cellulosic fiber with antifungal and antibacterial proprieties

[9,10,11] Gauger A, Mempel M, Schekatz A, Torsten Schafer, Ring J, Abeck D. Silver-coated textiles reduce Staphylococcus aureus colonization in patients with atopic eczema. Dermatology 2003;207:15-21