La dermatitis atópica, más conocida por el término eczema, es una enfermedad crónica de la piel, que con frecuencia se asocia a otras enfermedades alérgicas, especialmente el asma bronquial y la rinitis, apareciendo habitualmente antes de las manifestaciones respiratorias.

Afecta más bien a los grupos de edad pediátricos y en el 80% de los casos se manifiesta durante el primer año de vida.

En Europa, se estima que aproximadamente del 10% al 20% de los niños son afectados por la enfermedad. En la mayoría de las situaciones, la enfermedad tiende a mejorar mucho, e incluso a desaparecer con la edad, aunque puede permanecer toda la vida. La persistencia de la enfermedad se observa más en los casos donde la aparición es más tardía. La dermatitis atópica tiene una distribución universal y afecta a ambos sexos por igual.